

A. Victoria de Andrés Fernández, Universidad de Málaga La mayoría de los inmunizados no tienen ni idea de en qué consiste exactamente su nuevo «estado». Ofrecemos una breve y completa guía práctica para saber qué hacer para garantizar la seguridad propia y ajena.
16 marzo 2021 20:08 CET
Pues, lo primero, reciba mi enhorabuena y sea receptor de mi más sana envidia. En segundo lugar, tendrá que asumir que nada habrá cambiado hasta que pase el tiempo-promedio necesario para que el mecanismo de inmunización inducido por la vacuna alcance su máximo de eficiencia, que dependerá del tipo de vacuna recibida.
¡Y, ya está! Es usted un elegido, un ungido, un tocado por la gracia. Está inmunizado.
Lo malo es que la mayoría de los inmunizados no tienen ni idea de en qué consiste exactamente su nuevo “estado”. Sobre todo si no son ni científicos, ni médicos, ni sanitarios. Porque, como en otras tantas otras etapas de esta horrible pandemia que estamos viviendo, la información no se difunde como debería a la población de a pie (tema que no comentaré aquí por faltarme la corrección política necesaria para dejar alguna cabeza sin cortar).
Es necesario, pues, tener a mano un listado de cosas que uno tiene que saber. De esta forma los vacunados tendrán claro qué tienen qué hacer (o qué no deben hacer) tanto para asegurar su propia seguridad como para garantizar la de los demás.
Usted está inmunizado por lo que, en principio y en teoría, tiene pocas probabilidades] de desarrollar la enfermedad. Pero, ¡ojo!, sí que puede contagiarse si contacta con el virus. Dicho de otra forma, la vacuna le protege (estadísticamente) para no enfermar de COVID-19 pero no evita que el SARS-CoV-2 entre en su cuerpo.