Los Padres Blancos nacimos para África. El Cardenal Lavigerie nos dejó una consigna, que es nuestra herencia:

"AMAD A ÁFRICA"

Amad a África por sus heridas ensangrentadas y por sus gritos de dolor, por sus grandes hombres y por sus santos. Amadla con sus recuerdos y sus leyendas, con sus tradiciones de respeto y de fe y con su resignación estoica… De África, yo he amado todo, su pasado, sus montañas y su cielo azul, su sol, las grandes líneas de sus desiertos y las olas que la bañan…