Si vas a Londres y paseas por la prestigiosa Old Bond Street, la milla de oro de allí, verás que De Beers tiene algunos de los diamantes más brillantes en el escaparate. Quique te explica muy bien cómo nace esta empresa del colonizador británico Cecil Rhodes y pasa a manos de la familia Oppenheimer, unos alemanes que se han hecho de oro y diamantes con la minería en el cono sur del continente.
Los seis países más productores están todos en la zona sur:Botsuana, Angola, Sudáfrica, Namibia, Zimbabue e incluso la pequeña Lesoto esconden bajo sus tierras algunos de los minerales más demandados del mundo. Allí se encuentran oro, diamante, cobalto, bauxita, mineral de hierro, carbón y cobre. Así como Sudáfrica es conocido más por el oro, Zambia lo es más por el cobre y Botsuana por el diamante.
Los miles de millones que traen el negocio de minerales hace que esta subregión sea una de las más desarrolladas de toda África subsahariana, aunque luego no se reparta igual y sean la región del mundo con más países en desigualdad de ingresos, según el coeficiente Gini.
En cuanto subimos al norte el valor de los diamantes se va perdiendo. Podemos diferenciar entre tres grupos de países por valor.
En ese segundo escalafón tras los grandes están dos países que pasan los más de cien millones de valor, R.D. Congo (167,9) y Sierra Leona (163,99).
En el tercer escalafón y ya muy por debajo están Tanzania (24,2); Liberia, (14,85); Guinea (12,57) y República Centroafricana (11,59).
Por último, y ya con números casi insignificantes, están Ghana (1,59); Costa de Marfil (0,26); Camerún (0,25); República del Congo (0,08) y Gabón (0,06).