
La Asamblea de CONFER reunió durante tres días a superiores mayores de toda España para reflexionar sobre la conversión sinodal de la vida religiosa. Desde su experiencia como misionero de África y facilitador del encuentro, Yago Abeledo (Padres Blancos) analiza los bloqueos, resistencias y oportunidades que atraviesan hoy las congregaciones, así como el papel que puede desempeñar la vida consagrada en el proceso sinodal de toda la Iglesia.
Aquí tienen las preguntas que le hicieron a nuestro compañero Padre Blanco. Las respuestas están en el artículo en Vida Nueva
PREGUNTA.- CONFER habla de un “kairós sinodal”. ¿Por qué este momento puede ser una oportunidad para la vida religiosa en España?
P.- ¿Cómo se ayuda a que una Asamblea no sea solo un espacio de escucha educada, sino un verdadero proceso de discernimiento?
P.- Como misionero, ¿cómo ha marcado su experiencia vital en su manera de entender la sinodalidad?
P.- Usted lleva treinta años fuera de España. ¿Qué ve desde esa distancia? ¿Y qué cree que se le escapó precisamente por eso?
P.- ¿Qué resistencias internas tiene hoy la Iglesia ante la conversión sinodal?
P.- Se habla de cinco grandes conversiones: espiritual, relaciones, estructuras, procesos de decisión y misión. ¿Cuál le parece hoy más urgente en la vida religiosa? ¿Y cuál es la más difícil de implementar en la práctica?
P.- ¿Puede haber misión sin conversión de las relaciones?
P.- ¿Dónde cree que nos cuesta más convertirnos: en la cabeza, en las relaciones o en las estructuras?
P.- ¿Qué estructuras deberían cambiar primero para favorecer una vida religiosa más participativa?
P.- ¿Cómo evitar que la burocracia eclesial termine frenando los procesos sinodales?
P.- ¿Es posible transformar un conflicto en un proceso sinodal? ¿Por qué nos cuesta tanto mirar el conflicto como una oportunidad?
P.- ¿Qué conflictos están emergiendo hoy en la vida religiosa y quizá no siempre nos atrevemos a nombrar?
P.- ¿Qué heridas de la vida religiosa necesitan hoy espacios seguros de palabra?
P.- ¿Qué puede aportar específicamente la vida religiosa al proceso sinodal de toda la Iglesia?
P.- Las asambleas terminan. Los procesos reales, no. ¿Qué necesita ocurrir en los próximos doce meses?
Artículo completo en Vida Nueva