

Zaida Cristina Ortega Medina, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria; Sara Díaz Guzmán, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria/24 julio 2022 23:43 CEST
En Canarias se generan más de 1,5 millones de toneladas de residuo vegetal en las plantaciones de plátanos que puede aprovecharse para producir bioetanol, fabricar materiales y obtener compuestos antioxidantes.
La platanera es una planta herbácea (no un verdadero árbol), que solo da frutos una vez. A los meses de cortar el racimo, se corta también la planta, para que la siguiente generación pueda crecer y volver a fructificar.
Se estima que por cada tonelada de fruta producida se generan alrededor de 4 toneladas de residuos vegetales. En Canarias, primer productor de plátanos en Europa, se generan anualmente 400 000 toneladas de plátano, lo que supone más de 1,5 millones de toneladas de residuo vegetal anuales.
Tradicionalmente, la mayor parte de los restos vegetales se ha dejado en la propia plantación. Esto genera un problema de acumulación de residuos con un bajo valor nutricional para el suelo debido a su lenta descomposición.
La platanera presenta una composición basada en celulosa, hemicelulosa y lignina y almidón. La extracción de fibras del pseudotallo (principal subproducto de la platanera) supone una alternativa interesante para valorizar el residuo. Sin embargo, este proceso solo aprovecha un pequeño porcentaje del peso total de la planta. Se genera entonces un subproducto, en forma de pulpa, del que pueden obtenerse determinados compuestos de interés.