

Hilario Gómez Moreno, Universidad de Alcalá; Georgiana Bogdanel, Universidad de Alcalá; Nadia Belghazi Mohamed, Universidad de Alcalá/March 8, 2023 8.11pm SAST
¿Estamos replicando nuestros sesgos en la inteligencia artificial? ¿Es posible evitarlo?
Las aplicaciones de reconocimiento facial están cada vez más extendidas e incluyen desde el acceso al teléfono móvil hasta aplicaciones de videovigilancia o de investigación criminal. Pero, ¿hasta qué punto esta tecnología es fiable? ¿Qué problemas escondidos podemos encontrar en su uso? Y, sobre todo, ¿qué podemos hacer para minimizar o hasta neutralizar el impacto de estos problemas?
El reconocimiento facial parecía algo exclusivo de los seres humanos e imposible para las máquinas, pero hoy es un problema ya resuelto gracias a la reciente evolución de las redes neuronales de aprendizaje profundo y, en general, de la inteligencia artificial. Gracias a ellas el paradigma clásico de detección, extracción de características y clasificación ha quedado obsoleto.
Ya no es necesario ajustar decenas de parámetros y mezclar diferentes algoritmos. Ahora, simplemente, las redes aprenden de los datos que les suministramos y que están convenientemente etiquetados.
Los resultados son espectaculares en cuanto a los ratios de reconocimiento correcto que se consiguen con las redes neuronales. El teléfono siempre te reconoce, el acceso biométrico a tu empresa no falla nunca, las cámaras de vigilancia acaban siempre detectando al sospechoso.