

29 Diciembre 2022/ Ayuda humanitaria
La comunidad humanitaria pide el cese de la violencia en la nación africana. El reciente brote se produce tras otro desplazamiento masivo de civiles a mediados de noviembre en el estado del Alto Nilo. El desarraigo de larga duración afecta a más de 2,2 millones de personas que no pueden regresar a sus hogares.
Los recientes enfrentamientos violentos entre grupos armados en el Área Administrativa del Gran Pibor han provocado el desplazamiento de unas 30.000 personas, informó este jueves la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Un grupo de jóvenes armados del estado de Jonglei atacó el pasado sábado diversas comunidades del Área Administrativa del Gran Pibor, en el noreste del país. La violencia finalizó con el robo de ganado, la destrucción de propiedades y el desplazamiento de miles de personas.
Tras huir de las zonas de conflicto de Gumuruk y Lekuangole, unos 5000 desplazados internos, entre ellos mujeres y niños, consiguieron llegar a la ciudad de Pibor.
«La gente ya ha sufrido bastante. Los civiles -especialmente los más vulnerables: mujeres, niños, ancianos y discapacitados-, son los más afectados por esta prolongada crisis», declaró la coordinadora humanitaria para Sudán del Sur, Sara Beysolow Nyanti.
El reciente brote de violencia se produce después de otro desplazamiento masivo de civiles provocado por los enfrentamientos de mediados de noviembre de 2022 en el condado de Fashoda, en el estado del Alto Nilo.