La Organización Panamericana de la Salud y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) advirtieron este miércoles que entre 2010 y 2020 siguió sin descender el número de nuevas infecciones por VIH en América Latina.
Con motivo del Día Mundial del sida, ambas organizaciones instaron a incrementar las acciones para alcanzar la meta de eliminar la enfermedad en 2030 tras casi dos años de interrupciones ocasionadas por la pandemia del COVID-19.
“El VIH no nos afecta a todos por igual. Hay personas con mayor riesgo de infectarse, que siguen siendo víctimas de estigma y discriminación, y que no tienen acceso a los métodos de prevención o a la atención que necesitan, y eso es inaceptable”, afirmó la directora de la Organización.
Carissa F. Etienne destacó que para acabar con la enfermedad “debemos enfocarnos en aquellas personas en mayor riesgo, y en acelerar la introducción de nuevos métodos de diagnóstico y prevención existentes, así como en garantizarles el acceso al tratamiento más efectivo en forma temprana”, destacó.






