Domingo 3º de Pascua -B-: Fray Marcos
16 abril, 2021
Burkina Faso: Blaise Compaoré será juzgado por el asesinato de Thomas Sankara
17 abril, 2021
Mostrar todo

3er domingo de Pascua B   – 18 abril 2021. Echeverría

Hechos de los Apóstoles 3, 13-15. 17-19   —   1 Juan 2, 1-5a   —   Lucas 24, 35-48

Estos últimos domingos hemos meditado muchos textos sobre la resurrección de Jesús. “Si no hay resurrección de los muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si no resucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también vuestra fe.” Según Pablo en la carta a los colosenses que escuchamos el día de Pascua, si no hay resurrección, nuestra fe e incluso nuestra vida no tienen sentido. “Si no meto el dedo en el agujero de los cavos y no meto la mano en su costado, no creo”, leímos el domingo pasado. Según Juan, el Resucitado sigue siendo plenamente humano, lo que constituye para nosotros, los hermanos humanos de Jesús, una especie de garantía de nuestra propia resurrección. El hilo conductor del pensamiento de Lucas, del que leemos este domingo su Evangelio, fue la orientación universal de la Buena Nueva, que monta de Galilea a Jerusalén (en la narrativa del Evangelio), y procede de Jerusalén a los confines de la tierra (en los Hechos de los Apóstoles). Esto explica por qué, a pesar de que el texto de hoy repita más o menos a su manera lo que Juan dijo el domingo pasado, Lucas señala, a través de las palabras de Jesús, que las Escrituras habían previsto como dos aspectos inseparables de la misma realidad, la resurrección de Jesús y «la conversión proclamada a todas las naciones, empezando por Jerusalén».

Después de haber escuchado lo que Pablo, Juan y Lucas tenían que decir acerca de la resurrección, me he hecho esta pregunta, que os invito a que os hagáis también vosotros: «¿Cuál es, cuál podría ser, cuál debiera ser mi propia reacción ante resurrección de Jesús y también ante mi propia resurrección?» Los textos que acabo de citar implican que ya entre los primeros cristianos las respuestas a este tipo de preguntas podían ser tan variadas como los intereses, preocupaciones y circunstancias de cada cual. Y por ello os expongo mi propia respuesta, la de hoy, a mi edad, viviendo en Europa tras una larga, muy positiva y gratificante vida en comunidades misioneras. Y respondo con la ayuda de un himno de Patrice de la Tour du Pin que el breviario francés nos propone para este período de Pascua. Os indico ya la estrofa que mejor resume mis sentimientos:

El Señor os ha precedido
En la muerte que os angustiaba,
vuestras muertes futuras;
¡Id sin miedo a la vida!
Jesús ya ha eliminado
En su Pasión vuestras tumbas.

Texto completo: 3er domingo de Pascua B-Echeverría


Notice: Trying to access array offset on value of type null in /home/misioner/public_html/padresblancos/themes/betheme/includes/content-single.php on line 286
Manolo Fernández