

Davide Dionisi – Ciudad del Vaticano
Los servicios para menores no acompañados de Catholic Charities de la Arquidiócesis de Miami se han quedado sin financiación y se verán obligados a cerrar en un plazo de tres meses. La decisión del gobierno estadounidense pone fin repentinamente, tras más de 60 años, a la colaboración con la organización, que desde 1960 ha trabajado estrechamente con la Oficina de Reasentamiento de Refugiados para proporcionar alojamiento y otros servicios a miles de menores no acompañados (MNC) de todas las nacionalidades. Actualmente, una de las principales instalaciones es la de Palmetto Bay, llamada Msgr. Bryan O. Walsh Children’s Village, con capacidad para 81 menores, ayuda a ubicar a niños en hogares de acogida, reunirlos con sus familias y brindarles servicios de apoyo. Dado el trauma que sufrieron antes de llegar a Estados Unidos, también se les ofrece apoyo psicológico.
La colaboración comenzó con la Operación Pedro Pan, que, bajo el liderazgo del entonces joven sacerdote irlandés padre Bryan O. Walsh, ayudó a reasentar a aproximadamente 14.000 niños cubanos enviados solos por padres desesperados en un intento por protegerlos del régimen comunista. El 9 de enero de 1961, el Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó al padre Walsh a emitir cartas a niños cubanos de entre seis y dieciséis años, eximiéndolos del requisito de visa para ingresar a Estados Unidos. De esta iniciativa nació una red de colaboración de 110 agencias de Catholic Charities en 35 estados, conocida como el Programa para Niños Cubanos, apodado Operación Pedro Pan. De los 14.000 niños que llegaron a Estados Unidos entre 1960 y 1962, aproximadamente 7.000 residieron temporalmente en uno de los numerosos centros gestionados por Catholic Charities. El impacto de esta colaboración es visible hoy en día en la vida de los antiguos niños de Pedro Pan, muchos de los cuales se han convertido en miembros activos y destacados de sus comunidades: empresarios, políticos, académicos, médicos, abogados, sacerdotes y obispos.
«Durante más de 60 años, los servicios que la Arquidiócesis de Miami presta a los menores no acompañados han sido reconocidos por su excelencia y sirven de modelo para otras agencias en todo el país. Nuestra experiencia en la asistencia a este sector vulnerable de la población no tiene parangón», explica el Arzobispo Thomas Gerard Wenski de Miami. “Es cierto que el número de menores no acompañados que ingresan al país ha disminuido. También es comprensible que algunos programas se reduzcan o incluso se eliminen. Pero, dada la historia y la reputación de la Aldea Infantil Obispo Bryan O. Walsh, resulta desconcertante que el gobierno de Estados Unidos cierre un programa que sería difícil de replicar con el nivel de experiencia y excelencia alcanzado por Catholic Charities, si en el futuro llegan a nuestras costas oleadas de menores no acompañados”, añade el prelado. La Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS), incluye en su misión la promoción de la salud, el bienestar y la estabilidad de los menores extranjeros no acompañados, comprometiéndose a actuar en su mejor interés. “Solo esto debería justificar una revisión de la decisión de cerrar este programa histórico y emblemático”, concluye monseñor Wenski.