

«Feliz Navidad desde el dolor provocado por la impunidad de los estados que no cuidan a las personas empobrecidas».
| Javier Baeza
Nuevamente la Fiscalía se pone del lado oscuro y archiva las investigaciones por la muerte de al menos 37 personas en Melilla el pasado 24J y la desaparición de otras 77, que continúan en paradero desconocido.
En el escrito de la Fiscalía descarta la participación de España en la muerte y desaparición de decenas de personas, en contra de las evidencias que han sido publicadas desde el momento de los hechos. Esta noticia pone de manifiesto la necesidad de que se realice una investigación independiente e imparcial. En este mundo tan enfangado y creador de cegueras se impone la realidad sobre las versiones de ella.
Las imágenes sobre lo ocurrido el 24 de Junio en la frontera entre Melilla y Nador junto con los reportajes periodísticos publicados, los testimonios recogidos, la resolución de Defensoría y el último informe publicado por Amnistía internacional ponen en evidencia unos hechos que no pueden quedar impunes y la necesidad de que se determine la responsabilidad tanto de España como de Marruecos. Tal y como señala Amnistía Internacional, las muertes estarían relacionadas con el uso indebido de la fuerza por parte de las autoridades, así como del uso indebido de material antidisturbios, concretamente pelotas de goma y gas pimienta a corta distancia contra personas indefensas y atrapadas, y la omisión del deber de socorro. Nada más lejano a esa constante invitación del Papa Francisco: “abramos las puertas…”