
Considero que en España hay cada vez más pseudoperiodismo y se dice de una manera muy alegre que no hay libertad de prensa. La realidad dice que esa gente no ve mucho mundo. Ningún país africano tiene la libertad española, que ocupa el puesto 30 en el mundo.
Cada vez que viajo a África lo hago con esa pizca de incertidumbre de: ¿y si no me dejan pasar? ¿Y si pasa algo? A compañeros y amigos les han pasado cosas recientemente que refuerzan esa idea. Poca gente cuando viaje, aunque sea por placer, piensa en que pueda estar en la picota.
Por otro lado, escribir mayoritariamente para medios españoles y no salir en la televisión da un pase en un continente donde el idioma no se conoce tanto y España no tiene una gran importancia geopolítica, a excepción de Marruecos, Senegal y poco más. Eso es una ventaja para ejercer la profesión, pero a su vez una desgracia: el impacto que pueda tener tu publicación queda reducido por tu idioma y dónde lo publicas, además de que a quien le llega, el público hispano, no está igual de sensibilizado.