

El pedido de paz en seis idiomas de los jóvenes que vieron a Francisco
/ Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano
En el marco de su histórica visita a Bahréin, la primera de un pontífice en la historia, el papa Francisco ha hecho del diálogo interreligioso uno de los ejes centrales de su viaje. A las reuniones con autoridades sunitas le agregó también un encuentro, ayer, con el Consejo Musulmán de Ancianos, una de las instituciones más importantes de esa religión.
Por eso no fue sorpresa la sede de la reunión que mantuvo hoy con 800 jóvenes del país: la Escuela del Sagrado Corazón, un colegio dirigido por una joven monja, la hermana Rosely Thomas, en el que hay «una buena y pacífica convivencia entre profesores y alumnos de 29 nacionalidades», explicó hoy a la prensa que sigue al pontífice.
«También se enseña árabe, hindi, francés y filipino. Además, tenemos cursos sobre el cristianismo y el islam que promueven la armonía y el respeto por las culturas y tradiciones de los demás», agregó Thomas.