NAIROBI – Más de 20 millones de niños corren el riesgo de padecer hambre, sed y enfermedades graves en la región del Cuerno de África, debido a la devastación causada por el cambio climático, los conflictos, la inflación mundial y la escasez de cereales, advirtió este viernes 23 un nuevo reporte de Unicef.
Lieke van de Wie, directora regional adjunta del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), dijo que a pesar de los esfuerzos realizados para mitigar las crisis “los niños del Cuerno de África todavía se enfrentan a la sequía más grave en dos generaciones”.
Unicef estimó que en Etiopía, Kenia y Somalia este diciembre hay unos 20,2 millones de niños en condiciones terribles a raíz de la sequía, el doble de la cifra de 10 millones que se había calculado en julio.
De ellos, cerca de dos millones de niños necesitan tratamiento urgente por desnutrición aguda severa, la forma más mortal de hambre.
Mientras tanto, la inseguridad en el acceso al agua se ha más que duplicado, con cerca de 24 millones de personas que ahora enfrentan una grave escasez del líquido.
Además la sequía ha desplazado internamente a más de dos millones de personas y ha dejado a aproximadamente 2,7 millones de niños fuera de la escuela, con otros cuatro millones en riesgo de abandonar las aulas.
“La asistencia humanitaria debe continuar para salvar vidas y desarrollar la resiliencia del asombroso número de niños y familias que están siendo llevados al límite: muriendo de hambre y enfermedades, y siendo desplazados en busca de alimentos, agua y pastos para su ganado”: Lieke Van de Wiel.
Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), solo en Somalia, un país de 16,5 millones de habitantes, para 2023 se teme que haya 1,9 millones de personas en la fase cuatro (emergencia) en la escala internacional de uno a cinco utilizada para estimar la inseguridad alimentaria.





