Fecha: 2 noviembre, 2024
Autor: David Broder
Burkina Faso, Malí y Níger abandonaron los organismos regionales vinculados a la injerencia de Francia. El economista Ndongo Samba Sylla analiza en esta entrevista las causas de esta ruptura
Durante casi medio siglo, la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) ha prometido unir a quince países de la región. Ocho de ellos son antiguas colonias francesas, pero entre sus miembros también hay países anglófonos tan importantes como Nigeria y Ghana, así como Cabo Verde y Guinea-Bissau, de habla portuguesa. La CEDEAO llegó a prometer una unión monetaria, pero el proyecto se ha ido retrasando continuamente. Y el domingo pasado, tres Estados anunciaron que abandonaban definitivamente la CEDEAO.
Los países en cuestión –Mali, Burkina Faso y Níger– han sufrido sendos golpes militares desde 2020, con nuevas autoridades que afirman liberarse del «neocolonialismo» y de las estructuras económicas impuestas por la antigua potencia imperial Francia. El pasado agosto, otros Estados de la CEDEAO amenazaron con invadir Níger y derrocar al gobierno golpista. Pero al mes siguiente, los tres Estados formaron un pacto de seguridad denominado Alianza de Estados del Sahel (AES en francés), un acuerdo que el economista senegalés especializado en desarrollo Ndongo Samba Sylla califica de «pacto de defensa mutua, pero también de marco de integración económica y monetaria».
Samba Sylla, autor de Africa’s Last Colonial Currency: The CFA Franc Story, ha escrito ampliamente sobre la presencia neocolonial francesa en África Occidental. Es un crítico del presidente senegalés Macky Sall, que este sábado suspendió indefinidamente las elecciones previstas en el país. Habló con David Broder sobre la decisión de los tres Estados de abandonar la CEDEAO, lo que implica su reivindicación de soberanía y las acusaciones rivales de injerencia rusa y francesa en la región.
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