La reciente publicación del Índice de la Paz Global (GPI según sus siglas en inglés)- por parte del Instituto de Paz y Seguridad (IPS, 2026)- permite ofrecer una visión de conjunto de la situación del Índice en los diferentes países de África y su comparación con los del resto del mundo. Se trata de cuantificar la magnitud del fenómeno de la paz para “construir sociedades inclusivas, pacíficas y resilientes” con el objetivo estratégico de lograr una cultura de la paz sostenible y no violenta.

El GPI evalúa el grado de paz utilizando 23 indicadores agrupados en tres grandes categorías: seguridad de la sociedad (en materia de violencia, terrorismo e inestabilidad), conflictos internacionales y domésticos (incluidas las relaciones entre países vecinos) y militarización (gasto militar).
Los estudios realizados en la materia muestran una fuerte relación entre los niveles de paz, prosperidad económica, desarrollo humano y progreso social. El GPI es ampliamente utilizado para la formulación de medidas de seguridad, decisiones de inversión, planificación económica y estrategias de prevención de conflictos.
El último informe publicado el pasado 09/06/2026 destaca que en 2026 la mayor parte de los países (119 sobre 163; es decir, 99,7 % de la población mundial) son menos pacíficos que en 2008 por el deterioro de la paz social, con manifestaciones violentas, los conflictos internos y los conflictos externos.
Estos datos van acompañados de un gasto en contención de la violencia y mantenimiento de la paz equivalente a un escueto 0,5 % del gasto militar total (en términos de paridad de poder adquisitivo). El número de conflictos está en su punto más alto desde el final de la Segunda Guerra Mundial, provocados sobre todo por enfrentamientos intraestatales internacionalizados.
El GPI permite ver que la paz global ha declinado en los últimos doce años, lo que refleja tensiones geopolíticas crecientes, conflictos armados, inestabilidad política, terrorismo y malestar social.
Asimismo, el GPI indica que Islandia, Nueva Zelanda, Suiza, Eslovenia, Irlanda, Austria, Portugal, Singapur, Finlandia, Japón, Dinamarca y Malasia son los países más pacíficos. El éxito de Islandia se debe a bajos índices de criminalidad, fuerte gobernanza democrática, alta confianza social, sistemas efectivos de bienestar, bajos niveles de corrupción y sólido Estado de derecho. Islandia es un modelo de paz, estabilidad y seguridad. Y ha sido el país más pacífico durante 19 años consecutivos.
Rusia, Sudán, República Democrática del Congo, Ucrania, Israel, Sudán del Sur, Afganistán, Yemen, Siria, Malí, Somalia, Pakistán, Myanmar, la República Centroafricana y Burkina Faso son los menos pacíficos. Mientras la región del sur de Asia es el espacio en el que la paz se deteriora más rápidamente.
Entre las 7 naciones más pobladas, que representan más de la mitad de la población mundial y aproximadamente la mitad del PIB total, Indonesia ocupa el puesto 69 en el GPI, China el 118, Brasil el 124, India el 127, Estados Unidos el 134, Nigeria el 142 y Pakistán el 152. Los resultados del GPI de 2026 indican que el mundo se volvió menos pacífico por decimoquinta vez en los últimos 18 años, con un deterioro medio del nivel de paz entre países en un 0,7 % respecto al año anterior.
Por otra parte, el aumento de los conflictos, la militarización y los desplazamientos de las poblaciones siguen afectando a millones de personas africanas, con tres de los diez países menos pacíficos del mundo en 2025, Sudán del Sur, Sudán y la República Democrática del Congo, situados en el África subsahariana. Aunque algunas naciones africanas están avanzando en gobernanza y desarrollo (Mauricio, Guinea Ecuatorial, Botsuana, Gambia, Madagascar y Namibia), la región en general experimentó un deterioro de la paz en el último año, según el GPI.
En resumen, un conjunto de indicadores da cuenta de lo que podría describirse como un entorno de seguridad y protección en una sociedad. Las bajas tasas de criminalidad, la reducción de los conflictos relacionados con la violencia sexual, la minimización de actos terroristas y manifestaciones violentas, las relaciones armoniosas con los países vecinos, los escenarios políticos estables, los bajos niveles de corrupción y una pequeña proporción de la población desplazada internamente o refugiada describen ciertamente escenarios de paz.

Los expertos en la materia subrayan la necesidad de una inversión sostenida en la construcción de la paz. Esto implica, en palabras de Dan Odaba, director para África del Instituto para la Economía y la Paz, “fortalecer las actitudes, instituciones y estructuras que crean y sostienen las sociedades pacíficas. Solo a través de estrategias a largo plazo los países de la región pueden reducir los factores que impulsan la inestabilidad y las tensiones geopolíticas”
José María Mella
Fuente: CIDAF-UCM





