

Entrevista a la misionera comboniana que sobrevivió a un ataque en Mozambique.
«Me han cortado los brazos y mis niños se han quedado por allí. Y ni sé dónde pueden estar». Ángeles López es misionera comboniana. desde hace 52 años trabaja en Mozambique, y hace unas semanas sobrevivió a un atentado terrorista que acabó con la vida de una religiosa italiana, y destruyó la misión, donde trabajaban con decenas de niñas y niños que, hoy, podrían estar en manos de terroristas, y ser violadas o convertidas en niños soldado.
«Yo escapé de milagro. Durante horas pensé que iba a morir», nos cuenta, desde Madrid, esta auténtica misionera, el verdadero espíritu del Domund. Que no para de repetir que ella va a volver a Mozambique, que ésa es su tierra, su gente. Que no le importa morir por ellos. Y por Jesús, que está detrás de esas miradas que no olvida. Un testimonio vivo. ‘Seréis mis testigos’, reza el lema del Domund. Ella, rotundamente, lo es.
-Gracias
-Para quienes no la conozcan, porque los misioneros tienen una labor imparable para muchos desconocida, Ángeles viene de Mozambique. Es una misionera comboniana que lleva décadas trabajando en África. El mes pasado, sufrió un ataque terrorista en el colegio donde estaba.
Usted pudo salvar la vida. Una hermana suya y otras personas no. ¿Cómo se encuentra?
-Sí. Dos hermanas y varias chicas que teníamos estudiando allí conseguimos salvarnos. Solo mataron a una hermana.