

Lo que nuestros ojos no pueden ver de Áfric
El Museo Nacional de Antropología tiene un grave problema de espacio. Por eso se impone una muy cuidada elección de las piezas que los visitantes pueden ver. Luis Pérez Armiño, conservador del mismo, antropólogo y buen conocedor del arte africano, explica que las muestras se escogen de acuerdo al discurso que se pretende transmitir desde el museo. De ahí que la mayoría de los tesoros que acumula el centro se encuentren guardados en los almacenes del edificio, ocultos a los ojos de los demás. Son objetos de gran valor antropológico, cultural e histórico que proceden de distintas fuentes.
“El origen de las colecciones está muy relacionado con la historia colonial española, porque podríamos hablar de dos grandes orígenes. Por un lado, el de las expediciones científicas de finales del siglo XIX y principios del XX, que estuvieron encaminadas a estudiar las posibilidades económicas de los territorios asignados a España”, comenta Pérez.