

Entrevista a la nueva presidenta de Manos Unidas, la ONGD de la Iglesia española
«Con un hermano que haya que se muera de hambre, ya es una barbaridad, con la cantidad de comida que se desperdicia o que se acapara para venderla más cara. Eso es una vergüenza humana. Si lo piensas en frío, es insoportable». La flamante nueva presidenta de Manos Unidas, Cecilia Pilar Gracia, nos recibe en su despacho en la calle Barquillo. Sonriente, esperanzada, Cecilia nos muestra una realidad, la de la lucha contra el hambre, que hoy es más necesaria que nunca, y que la guerra de Ucrania no ha hecho sino incrementar.
Citando a la primera presidenta de Manos Unidas, María Salas, su sucesora también asume que «El día que los hombres decidan que no haya más hambre sobre la capa de la tierra, no lo habrá. Supone una toma de conciencia semejante a la de la abolición de la esclavitud. Será un mundo nuevo». Cuando leo esto, me emociona porque esto es Manos Unidas. Hablamos con ella.
Hoy nos acompaña Cecilia Pilar Gracia, nueva presidenta de Manos Unidas. ¿Quién es Cecilia Pilar Gracia?
-Soy una madre de familia, y una abuela también, que llegó a Madrid, hace muchos años, a estudiar COU.
-¿De dónde venías?
-De Extremadura, de Badajoz. Vine a estudiar COU, estudié en la Complutense Geografía e Historia, y me quedé trabajando aquí. Me casé, también aquí, con un andaluz y aquí he criado a mis niños. Primero, trabajé como profesora en Enseñanza Media durante bastantes años. Me encantaba y me lo pasé muy bien.