Sudán del Sur se asoma a su peor crisis humanitaria desde su independencia
6 agosto, 2021
Domingo 19 del Tiempo ordinario – ciclo ‘B’ – J.A. Pagola
6 agosto, 2021
Mostrar todo

19º domingo B   –  8 agosto 2021 – Echeverría

1 Reyes 19,4-8   —   Efesios 4,30 – 5,2   —   Juan 6,41-51

 

Para sus compatriotas de Nazaret, Jesús era tan sólo el hijo de José, el carpintero, y todos conocían a sus hermanos y a su madre. Por eso, según los evangelios de Marcos y Mateo, los habitantes de Nazaret no entendían de dónde provenían la sabiduría y los poderes curativos de Jesús. Según el evangelio de Lucas, lo que más les sorprendió del hijo del carpintero fue su espíritu universalista, y el hecho de que afirmaba seguir en eso el ejemplo de los profetas Elías y Eliseo. El punto de vista del más reciente de los evangelios, el de Juan, es más «teológico». Según este evangelio, lo que en realidad estuvo en la raíz del conflicto entre Jesús y sus conciudadanos, y no sólo los de Nazaret, fue la relación única y personal que Jesús decía tener con el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Dios que había manifestado su nombre a Moisés, el «padre de la patria»: “¿No conocemos a su padre y a su madre?, ¿cómo dice ahora que ha bajado del cielo?”

Según Pablo, estamos predestinados por Dios “a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos” (Romanos 8,29). Mostrar cuál es la imagen que tenemos que reproducir ha sido una de las intenciones de los escritos del Nuevo Testamento, especialmente los evangelios. Según Marcos y Mateo, debemos imitar a Jesús, y mostrar con nuestras palabras y «curaciones» (es decir, todo lo que contribuye a la liberación de nuestros hermanos), que el Reino de Dios ya está entre nosotros.

Texto completo: 19º domingo B.-Echeverría

Imagen


Notice: Trying to access array offset on value of type null in /home/misioner/public_html/padresblancos/themes/betheme/includes/content-single.php on line 286
Manolo Fernández