La Conferencia episcopal nacional de la República Democrática del Congo (CENCO) se reunió en Kinshasa, del 23 al 25 de marzo. Más allá de las cuestiones pastorales abordadas, no dudaron en aportar su criterio y fijar su posición sobre el debate que desde hace varios meses acapara la discusión política: La revisión de la Constitución. No tienen nada que objetar sobre la legalidad de una revisión constitucional, pero consideran un tanto inoportuno o “azaroso” (término utilizado) abrir ese melón en el contexto conflictivo y de seguridad actual.
La mayoría presidencial y la Unión por la democracia y el progreso social (UDPS), el partido del presidente Tshisekedi, que son los promotores del cambio de la constitución de 2006; consideran que la actual no se adapta a las realidades y una reforma permitiría reforzar la eficacia del Estado y adaptar las instituciones a los desafíos económicos y de seguridad.
Esta iniciativa presidencial, sin embargo, es denunciada por la oposición y por diversas organizaciones de la sociedad civil que sospechan que se trata de una maniobra para modificar la cláusula constitucional que limita a dos los mandatos presidenciales: el presidente Tshisekedi no haría sino imitar a otros presidentes africanos eternizándose en el sillón presidencial y generando tensiones y conflictos graves. Parece que el frente antirevisión va ganando terreno.
El secretario de la CENCO, en una conferencia de prensa, organizada el 26 de junio, describió una situación del Congo caracterizada por una degradación de las condiciones socioeconómicas, una persistente inestabilidad de seguridad en el este, una crisis humanitaria galopante y una fragilización del tejido social. En semejante contexto, los obispos volvieron a lanzar el mensaje de la urgencia de un pacto social por la paz, que dé prioridad a la cohesión social antes que a debates políticos que generan graves disensiones y conflictos. Para los obispos “el principio de la revisión constitucional es constitucional. La Constitución prevé las modalidades de revisión y señala los artículos que no pueden ser revisados”, pero las tareas urgentes que deberían atenderse son “garantizar la seguridad del este; luchar contra la pobreza; resolver la crisis humanitaria y mantener la cohesión social”. La reforma constitucional puede convertirse en una fuente suplementaria de inestabilidad.
Cabe señalar que la CENCO ha sido un factor influyente en la vida política congoleña. Su posición matizada sobre la posible modificación de la constitución no hace sino reafirmar su protagonismo como fuerza mediadora en un clima especialmente tenso.
Fuente: Afrik.com
[CIDAF-UCM]





