

27 septiembre 2021 22:37 CEST
En 2020 nuestro planeta tenía, según datos de la FAO, 768 millones de personas subnutridas, aproximadamente un 10 % de la población mundial. Y la pandemia de la covid-19 ha agravado esta situación.
Aunque el mayor número de personas hambrientas está en Asia (379 millones en 2019), la mayor prevalencia de subnutrición está en África subsahariana, donde el 22 % de las personas no pueden satisfacer sus necesidades alimentarias básicas.
La desnutrición tiene su origen en diversas causas. El cambio climático es una de ellas debido a que afecta al rendimiento agrícola según el cultivo y la región. El aumento de las temperaturas globales ha provocado una reducción de la productividad agrícola de un 21 % desde 1961, en comparación con un escenario sin cambio climático. Esto ha supuesto una considerable reducción de la producción mundial de alimentos básicos como el arroz y el trigo.
La relación entre producción alimentaria y cambio climático también se da de forma inversa. La intensificación agrícola genera un daño ambiental serio. Algunas de sus manifestaciones son la deforestación de las tierras de pastoreo, la contaminación por pesticidas y la liberación de gases de efecto invernadero. Asimismo, la agricultura genera entre el 19 % y el 29 % del total de emisiones de gases de efecto invernadero.