

por José Ramón López | Oct 21, 2022
Nos podemos preguntar si es posible sentirnos agradecidos en momentos de crisis y dificultad.
La clave está en aceptarlo todo, lo próspero y lo adverso, como un don, pero ¿Cómo puede ser la adversidad un don?…
“El don dentro de cada don es la oportunidad” David Steindl-Rast
Esta es la clave para apreciar y celebrar el carácter de regalo que tiene la vida. Porque la vida, de donde todo parte, es un regalo por partida triple:
Se trata de dar a la vida, en esta etapa, una forma precisa, que se base en la confianza, en la esperanza, en el abrazo, en la tolerancia, en el asombro… ¡que la muerte nos encuentre viviendo!
Amigos/as que estáis ahí, teniendo la paciencia de leer estas letras, sabéis mejor que yo que el agradecimiento es un valor en sí y surge de sentirnos en deuda con el otro, con Dios, con los demás. Aprender a vivir la vida desde este agradecimiento nos hará más felices haciendo más felices a los otros.
Ser mayor es reconocer el bien de la vida pasada y presente y hacerlo con alegría, con una sonrisa, sabiéndonos poca cosa delante del otro y menor delante de quien nos creó por amor.
El ingrato ignora el bien que le han hecho los demás, ignora que la vida es un don, ignora que lo que tiene es por gracia.
Será difícil ser agradecidos si no aceptamos nuestro pasado, si no admitimos nuestras limitaciones, si no reconocemos que la existencia no es perfecta y que tenemos que permitirnos fallar.
Sentirse agradecidos es un modo sabio de vivir, incluso la dependencia, la necesidad de los demás. Es posible vivir la vida desde esta dimensión que nos lleva al paseo por al atardecer con serenidad y dejando lo que nos queda en manos de quien nos ha acompañado a lo largo de todos estos años.
Estas preguntas pueden ayudar a la reflexión individual y grupal:
José Ramón López
Director operativo de la Fundación Summa Humanitate
Fuente: https://institutohumanitate.org/blog/ser-agradecidos-aceptar-realidad/