
África es un continente especialmente vulnerable a desastres como inundaciones, tormentas y sequías. Estos no solo están paralizando las economías, sino también costando vidas en toda la región.
Después de la peor sequía en décadas, África Oriental está ahora siendo azotada por fuertes lluvias. Al menos 180 personas han muerto en las inundaciones y deslizamientos desatados por las tormentas en Kenia desde que comenzó la temporada de lluvias en marzo, y cientos de miles debieron abandonar sus hogares.
«Las inundaciones de Kenia están totalmente fuera de control», dice a DW el periodista Andrew Wasike. «Las lluvias no paran. Pueblos enteros desaparecieron. ¿Y la peor parte? Los caminos y los puentes fueron arrasados y la gente está aislada, y los pronósticos dicen que las lluvias no pararán en los próximos días», agrega.
Tanzania y Somalia también han sido azotadas por las lluvias e inundaciones, que han destruido los cultivos en la temporada de crecimiento, amenazando la seguridad alimentaria de estos países. Y estos son apenas algunos de los desastres que afectan actualmente al continente.
Las razones por las que África está tan expuesta a las amenazas naturales son complejas, pero tiene mucho que ver con la reducida capacidad de los gobiernos y las instituciones para proteger a las comunidades y responder a los desastres.
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funte: https://www.dw.com/es/%C3%A1frica-y-la-urgencia-de-gestionar-los-desastres-naturales/a-68999299