El pueblo Nama nace de la diáspora de comunidades paleonegríticas khoisan, antes llamados pigmeos, bosquimanos y hotentotes que habitaban el sur de África desde los tiempos prehistóricos.
Me he percatado de que no hice alusión al concepto de etnia, quizás por un descuido, debido a que, aunque podamos suponerlo, no todos los lectores deben conocer a lo que se refiere esta denominación. Y como estamos hablando de las etnias del África subsahariana, me parece oportuno hacer esta precisión. Según el diccionario de la RAE, se le denomina etnia a una “comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales”, siendo sus sinónimos más comunes, los términos de raza, pueblo, tribu o clan, según la misma fuente. De igual forma, pero en otra fuente, se señala que una etnia “es una comunidad humana que comparte un conjunto de rasgos de tipo sociocultural, al igual que afinidades raciales”.
Por otra parte, los grupos étnicos, en general, tienen un origen común, como hemos señalado para los grupos humanos que hemos descrito, así como una misma historia y tradiciones, las cuales transmiten de generación en generación a través de su lengua, sus costumbres, usos, valores, creencias e instituciones, y también el conjunto de expresiones artísticas que forman parte de su acervo cultural, que incluye la música, el baile y la danza, el teatro y la poesía, etc. Es por esta otra razón que describimos y difundimos aquí información sobre las historias, las culturas y las etnias africanas para que nos demos cuenta de que mucho en nosotros los dominicanos ha venido desde África, de generación en generación.
En lo que sí nos diferenciamos de una etnia es que generalmente los grupos étnicos son originarios de determinados territorios específicos, y que a veces se ven obligados a declarar o exigir su soberanía sobre los mismos para no ser desplazados o dominados por otros grupos étnicos invasores. En nuestro caso, los dominicanos provenimos de diferentes etnias, tanto africanas, europeas y asiáticas, lo cual incide de manera preponderante en la conflictividad y la violencia en nuestra sociedad. Así como en la falta de respeto, valoración y enajenación de nuestros derechos humanos y ciudadanos.