
La ciudad de Nanyuki, en el centro de Kenia, vivió unos días de junio agitados, entre detenciones y disparos de gas lacrimógeno: cientos de personas se manifestaron nuevamente contra un centro de cuarentena destinado a estadounidenses con riesgo de contagio del ébola. Un manifestante recibió este martes un disparo en la cabeza.
En Kenia, este martes estallaron nuevas manifestaciones contra un proyecto de centro de cuarentena para ciudadanos estadounidenses afectados por el virus del ébola. Se instalará en una base aérea cerca de Nanyuki, a unos 200 kilómetros de la capital, Nairobi. Este proyecto se enfrenta a una fuerte oposición, a pesar de que Kenia no ha registrado hasta la fecha ningún caso del virus.
Ya la semana pasada, varios cientos de manifestantes salieron a las calles y dos personas perdieron la vida.