

Cambio climático y medioambiente
Armados con camisetas, pancartas, carteles, megáfonos y, sobre todo, con testimonios desgarradores respaldados por datos científicos y financieros, los jóvenes tomaron el jueves los pasillos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático para exigir a los negociadores que aborden la cuestión de las pérdidas y los daños.
«Hay catástrofes climáticas y destrucción, y mi país acaba pidiendo prestado dinero al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial para hacer frente a las repercusiones… Nuestros países no pueden desarrollarse por los costes de la crisis climática», dijo un joven activista africano durante una de las muchas protestas que tuvieron lugar este jueves en el Centro Internacional de Conferencias Tonino Lamborghini en la localidad egipcia de Sharm el-Shaik.
«Nos están robando nuestro futuro y esto es una injusticia», declaró exigiendo reparaciones por las pérdidas y los daños, en referencia a los costes en los que incurren los países que menos han contribuido al cambio climático, pero que están soportando la mayor parte de sus impactos, como el aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes.
En la actualidad, países en desarrollo como Pakistán, Bangladesh y un buen número de naciones africanas se ven obligados a pagar costes muy elevados para recuperarse de las catástrofes provocadas por el clima, y los jóvenes creen que es hora de que los grandes contaminadores paguen su deuda ecológica.
«Este es un tema que se ha ido dejando de lado Conferencia tras Conferencia. El hecho de que este año estemos en un país africano es muy significativo. Es un hecho científico que los países con menos recursos económicos y sin apenas responsabilidad sobre las emisiones son los que más acaban sufriendo (…) Se trata de la reparación y la justicia social», dijo por su parte, Bruno Rodríguez, activista juvenil argentino, a Noticias ONU.
El llamamiento de los jóvenes fue claro: quieren que se establezca un mecanismo de financiación de pérdidas y daños que pueda proporcionar recursos adicionales y de fácil acceso para ayudar a las naciones en desarrollo a adaptarse y limitar los impactos irreversibles que cambian la vida de los jóvenes.
«No queremos préstamos; no queremos más deuda. Pagad ahora por las pérdidas y los daños«, fue el mensaje de otro activista de Filipinas.