

Por Euronews • última actualización: 07/11/2022
Una COP27 marcada por la ausencia de algunos de los países más contaminantes del planeta, como Rusia o China. Mientras, la UE hace equilibrios para conciliar sus metas climáticas y la respuesta de urgencia a la crisis energética; el Secretario General de la ONU, António Guterres pedía que no se utilicen los conflictos del mundo como «excusa» para evadir las responsabilidades climáticas.
«No podemos aceptar desviar nuestra atención del cambio climático. Por supuesto, que debemos apoyar juntos los esfuerzos de paz y poner fin al sufrimiento. Pero el cambio climático está en una línea de tiempo diferente y en una escala diferente. Es una cuestión que define nuestra época. Es el reto central de nuestro siglo. Es inaceptable, indignante y autodestructivo dejarlo en un segundo plano. De hecho, muchos de los conflictos actuales están relacionados con el creciente caos climático. Y la guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto el profundo riesgo de nuestra dependencia a los combustibles fósiles», declaró el Secretario General de la ONU, António Guterres, ante el objetivo de reducir el calentamiento global a 1,5 grados centígrados a final del siglo.
China, el mayor emisor de CO2 del mundo es el gran ausente. No asiste a la cumbre a pesar de ser una de las economías más potentes del mundo que, además, ha incrementado el uso de carbón como fuente de energía. Suspendió en agosto las negociaciones bilaterales sobre el cambio climático con Estados Unidos, a modo de represalia por la visita de Nancy Pelosi a Taiwán.