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COMISIÓN
JUSTICIA, PAZ E INTEGRIDAD DE LA CREACIÓN.
Misioneros de África Nº70 octubre 2006
Los medios de comunicación nos hablan todos los días
de la llegada de cayucos con cientos de personas. A menudo,
llegan con ellos los que han dejado su vida en la travesía.
Pero también se oye hablar de los que se han quedado
en el mar. Somos testigos de verdaderos dramas humanos.
Y detrás de cada uno de ellos, el drama de muchas
familias que se han quedado en los pueblos esperando que
el hijo consiga llegar para que envíe dinero.
Miguel Laparra nos habla de la emigración en general
y de los cayucos en particular. También nos habla
de la existencia de un mercado de trabajo irregular que
ofrece posibilidades reales de empleo aún a los sin
permiso.
Problema muy complejo y de difícil solución.
Este artículo puede ayudarnos a ampliar nuestra visón
del problema migratorio en su conjunto.
Gonzalo Bonilla Ormazabal M. Afr
Comunicate con Gonzalo Bonilla
CAYUCOS :
MENOS DEMAGOGIA Y MÁS REALISMO
Miguel Laparra
Diario de Navarra, 19 sept 2006
Los españoles tratan bien
a los emigrantes.
SALIOU Fall,
un senegalés rescatado del naufragio por unos pescadores
españoles frente a las costas de Mauritania, declaraba
recientemente en un periódico de ámbito estatal
que "los españoles tratan a los inmigrantes
como nadie lo hace en el mundo". En el mismo sentido
se expresaba un reconocido experto, Sami Naïr, en referencia
a la "crisis de los cayucos" sugiriendo que otros
gobiernos europeos no lo harían mejor en similares
circunstancias. Sin embargo, lo que transmiten los medios
de comunicación es la idea de un desastre nacional.
El rosario de cayucos ha reforzado la imagen de una invasión
de africanos que nos echará de nuestra casa. Se ha
provocado una reacción alarmista y una sensación
de impotencia que desata un discurso político demagógico.Relativizar
el problema migratorio.
Conviene por
ello relativizar la importancia del problema, en términos
de política migratoria, y abordar la cuestión
desde una perspectiva pragmática. El flujo que desde
el África Subsahariana se dirige a Canarias es una
pequeña parte del conjunto del flujo migratorio a
nuestro país: desde 2001 ha venido entrando una media
de medio millón de inmigrantes cada año. Por
muchos africanos que lleguen en este año a Canarias,
no llegarán posiblemente a 40.000 (hasta ahora se
habla de unos 23.000), ni el 10% del total de inmigrantes
anuales: por cada entrada en cayuco hay otros 9 inmigrantes,
por lo menos, que están entrando en España,
la mayoría de ellos también sin permisos de
trabajo y de residencia, aunque por vías menos peligrosas
(en avión, en autobús,...), sin el tremendo
coste en vidas humanas que supone venir de África.
Sólo con Rumania hay un saldo migratorio neto anual
de más de 100.000 personas en los últimos
años. . . ¡y llegan a España atravesando
toda Europa!; con América Latina, de más de
200.000, que llegan enseñando el pasaporte en el
aeropuerto a la policía nacional.
La inmigración
subsahariana supone el 3,8% del total de población
extranjera que vive en España. Por diversos motivos
económicos, políticos y geográficos,
la migración ha sido mucho más difícil
para las personas que viven al sur del Sahara y la vía
que han abierto los cayucos no acabará de corregir
demasiado esta "discriminación objetiva"
frente a otros colectivos. Si hay que tratar de controlar
y canalizar este flujo migratorio es sobre todo por razones
humanitarias, para evitar el coste en términos de
vidas humanas y sufrimiento de esta travesía irracional,
pero no porque sea un grave problema migratorio.
Abordar la
cuestión con una lógica de solidaridad a nivel
estatal no tendría que suponer mayor problema
Es por ello
desproporcionada la apelación a la solidaridad internacional,
como si lo que hubiese llegado a Canarias fuese un tsunami.
La administración canaria puede verse desbordada
por esta llegada de inmigrantes y la presión puede
ser excesiva en algunos servicios como los de menores. Sin
embargo; abordar la cuestión con una lógica
de solidaridad a nivel estatal no tendría que suponer
mayor problema: Navarra, por ejemplo, asumiría su
parte de corresponsabilidad montando una pequeña
estructura de acogida para unos 50 inmigrantes al mes (a
Navarra han llegado en los últimos años. entre
5.000 y 10.000 inmigrantes al año). Tampoco tendría
que ser problema vigilar bien las aguas de una parte reducida
de su litoral para un país con un papel relevante
en la escena internacional. El refuerzo de los mecanismos
de control en Canarias tendría que ir paralelo a
un sistema estatal de redistribución de los inmigrantes
no repatriados y a la apertura de vías legales que
canalicen convenientemente la demanda migratoria hacia España.
Lo que sí
necesitamos de la solidaridad europea es, en corto plazo,
la influencia política para conseguir la colaboración
de estos países en la lucha contra las redes de trafico
ilegal y en la repatriación. A largo plazo, además,
sólo1a intervención a nivel europeo puede
tener un efecto real en el desarrollo económico del
continente africano.
Existencia
de mercados de trabajo irregulares.
En todo caso,
lo que pone de manifiesto la "crisis de los cayucos"
es los límites del modelo migratorio español,
un modelo fuertemente basado en la irregularidad y, por
ello, escasamente controlado por el poder público.
Pero la clave de este modelo de migración irregular
no está en las entradas ilegales (sorteando los controles
fronterizos), que siguen siendo minoritarias, sino en la
existencia de un mercado de trabajo irregular que ofrece
posibilidades reales de empleo aún sin permiso. A
largo plazo, el control de los flujos migratorios sólo
mejorará si reducimos el empleo sumergido y construimos
un modelo de desarrollo más basado en la productividad
y menos dependiente de la explotación de mano de
obra barata, pero eso es algo que no se improvisa en unos
meses, ni tan siquiera en una legislatura.
Miguel Laparra
Navarro
Miembro del Departamento de Trabajo de la Universidad Pública
de Navarra.
Para arraigar
aún más nuestro compromiso misionero con África.
1. ¿El
artículo trata de varias cuestiones relacionadas
con la emigración : ¡Cual de ellas te ha llamado
más la atención?
¿Por qué?
2. ¿Sabes que el 14 % de los habitantes de Coslada
son rumanos? ¿Qué te sugiere una tal situación?
3. ¿Oyes hablar en la prensa o en la televisión
de la existencia de un mercado de trabajo irregular con
posibilidades reales de empleo? ¿Cómo interpretas
ese silencio?
4. ¿Puedes escribirme una líneas diciéndome
qué piensas del problema de la inmigración?,
tus ideas podrían ayudar la reflexión de otros.
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