Ética cristiana
de la indignación

Jesús reprochó con vigor a los dirigentes de su tiempo, en todo el cap. 23 de S. Mateo, la hipocresía que presidía sus acciones: Dicen pero no hacen; ordenan a otros pero ellos no cumplen; sólo actúan para ser vistos; entran en estudios de minuciosa casuística pero descuidáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe (v. 23); quieren salvar las apariencias pero sus actos son profundamente corruptos por fuera parecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de maldad (v. 28).

En el caso de la venta de armas españolas a África, nuestros dirigentes no pueden organizar el envío de ayuda humanitaria a países a los que previamente se autorizó la exportación de material bélico. La sociedad no puede emitir telemaratones incitando a una solidaridad "ligth" y facilona, permaneciendo silenciosa sobre el lucro producido por la venta de armas y que casi iguala el volumen total de ese tipo de ayudas. Así os hacéis responsables de toda la sangre inocente vertida sobre la tierra (Mt 23, 35).

Decir, para librarse de responsabilidades, que nosotros sólo vendemos armas pero que son ellos los que las compran libremente y quienes se matan entre si, no resiste ni al análisis ya hecho (sobre la promoción de armamento español mediante los Fondos de Ayuda al Desarrollo) ni al principio ético cristiano de la responsabilidad sobre los demás (cf. Mt 25, 31-46).

Extractos del documento Muerte made in Spain -sobre la venta de armas españolas a África- redactado por la Antena Madrid de la
RED ÁFRICA-EUROPA,FE Y JUSTICIA de la que forman parte los Misioneros de África (PP. Blancos) y las Misioneras de Ntra. Sra. de África (HH. Blancas)