Nuestra Fuerza

Una característica de las
Misioneras de Nuestra Señora de Africa


UN TRIPLE COMPROMISO
CON CRISTO,

CON LA IGLESIA UNIVERSAL

Y CON AFRICA

Una pequeña frase del Cardenal Lavigerie sigue resonando, desde hace 130 años en el corazón de todas:
No volverse atrás ante ningún peligro,
incluso ante la muerte,
cuando se trate de extender el Reino de Dios que
es Justicia y Paz para todos.


En los comienzos del Instituto las Hermanas conocieron la fatiga de viajar a pie, a caballo kilometros de distancia, privaciones, enfermedades y la muerte de varias hermanas jovenes que enterradas en África fueron semillas de vocaciones religiosas y cristianas. Desde hace 140 años compartimos el sufrimiento de muchas poblaciones victimas de la guerra, de revueltas politicas y algunas Hermanas han conocido la prisión, el éxodo, la expulsion y la inseguridad del vivir dia a dia junto con la de las poblaciones a las que sirven y han entregado sus vidas.

Pero Cristo no ha prometido nunca a sus apóstoles la seguridad y el confort.
Solamente les ha dicho:

"Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo" (Mt 28).
NUESTRA FUERZA
Ser Hermanas, siempre viviendo en comunidades internacionales unidas por la obra que hacemos y por los lazos de una misma consagración de por vida.