CRÓNICA DE UNA JORNADA EN FAMILIA

Eucaristía compartidaConvocados por la comunidad de Roquetas, el pasado 14 de junio, nos reencontrábamos los amigos y familiares de los Padres Blancos en el Convento de los PP. Agustinos de Monachil, (Granada) “a los pies de Sierra Nevada”, como canta la canción. Nada más empezar, sonaron con fuerza los nombres de los que NO estaban en la reunión: Pepe Morales, por sus hermanos, primos, sobrinos, amigos, y “hermano espiritual” párroco de Otura Juan Quiles; Adrián Jiménez, por sus hermanos y cuñados; Paco Donaire, por sus sobrinos. Era verdaderamente la “presencia de la ausencia”.

Entre los presentes, estaba José Mª Cantal (Gusi), recién llegado de Argelia para disfrutar de unas vacaciones merecidas, junto a su hermano Rafael, cuñadas y sobrinas; antiguos Padres Blancos y familiares, como Fernando Fernández junior, junto a sus padres Arantxa y Fernando, Juan Acebo y Sagrario. Además nos acompañó el Delegado de Misiones de Granada, Elías Alcalde, y claro, los convocantes John, Santi, Oscar y el “nuevo”, Gonzalo Bonilla, así como las Hermanas Blancas de la comunidad de Málaga, Josefa y Feli.

 

 

 

 

Tocando la guitarraUna vez arrancados los motores, Santi nos habló de lo que hacen en Roquetas y de lo que quisieran hacer. Lo fundamental: estar presentes como creyentes en medio del mundo de la inmigración a través de la acogida, ayudas administrativas, alfabetización e iniciación a la lengua y a la informática; y para los que lo piden, acompañamiento en la catequesis hacia el bautismo. Además, colaborar pastoralmente con diferentes parroquias, formando parte de la diócesis de Almería.
Oscar nos habló de los campos de jóvenes que quieren hacer, tanto en Marruecos como en Roquetas, (aunque para estos últimos apenas hay candidatos). Gonzalo, el nuevo miembro de la comunidad, compartió con nosotros su “itinerario” apostólico: Burkina-Fasso, Jerusalén y Benicassin. Y, el último comunicado de John, mala y buena noticia: mala, se va de Roquetas y nos deja; buena, vuelve a África, a Dar es-Salam, la ciudad más poblada de Tanzania. Te deseamos lo mejor en tu nueva misión: ¡Gracias John!
Con el polvo del desierto en las sandalias, José Mª Cantal nos comentó algo de la situación en Argelia, país de contrastes socio-económico-político y religiosos con la incertidumbre que ello conlleva, para los argelinos y para los demás.

 

De ahí, pasamos a la Eucaristía compartida, presidida por John, como despedida, que subrayó como las pequeñas cosas cotidianas de cada día, como la pequeña semilla de la parábola del evangelio, son las que pueden hacer crecer el Reino, en nosotros y con los demás. Estuvieron presentes en nuestras oraciones los Padres Blancos y Hermanas Blancas que se han ido a la casa del Padre en el último año.
Dada la hora, pasamos a compartir la mesa y lo que nos habían preparado, muy bueno por cierto. Y, como sobre mesa, las Hermanas Blancas de Málaga, Josefa y Feli, nos contaron un poco de lo que hacen allí: también, ayudar, como voluntarias, en el mundo de la inmigración, en las diversas instituciones que existen. Y, para terminar con un buen sabor de boca y un buen tono en los oídos, David Morales, sobrino de Pepe (¡como no!), tocó unos aires “granainos”, a la guitarra, y una prima de Pepe, también nos cantó lo de “Granada mía, al pie de Sierra Nevada”.
Y con eso, cada grupo cogió la mochila para continuar el viaje. Hasta la próxima, y GRACIAS A TODOS LOS PARTICIPANTES.

Fernando Fernández Cabezas

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